En 2012, Hyundai y Kia eran marcas con un perfil relativamente bajo en la base de recalls de la NHTSA. En 2025, son dos de las marcas con mayor crecimiento en campañas activas y concentran uno de los casos más costosos de la historia: el motor Theta II, que generó más de USD 1.300 millones en acuerdos judiciales y afectó a más de 5 millones de vehículos globalmente.
El motor Theta II: origen de la crisis
El motor Theta II (2.0L y 2.4L GDI) fue uno de los motores insignia de Hyundai y Kia durante los años 2011–2019. Se instaló en decenas de modelos: Sonata, Santa Fe, Tucson, Sportage, Optima, Sorento y otros.
El defecto tiene origen en el proceso de fabricación: virutas metálicas provenientes del maquinado de los componentes del motor podían quedar en los conductos de aceite. Con el uso, estas partículas circulaban por el sistema de lubricación, obstruyendo conductos y causando desgaste acelerado en el árbol de levas y los pistones. Las consecuencias:
- Consumo excesivo de aceite: síntoma temprano que muchos propietarios ignoraron o atribuyeron a desgaste normal.
- Ruido de golpeteo en el motor: señal de lubricación insuficiente.
- Agarrotamiento del motor: en los casos más avanzados, el motor se destruía internamente mientras el vehículo estaba en movimiento.
- Incendio del compartimento del motor: el aceite que salía por una junta dañada podía entrar en contacto con partes calientes del motor, generando incendios.
La respuesta inicial: negar y fragmentar
La gestión de Hyundai y Kia en las primeras etapas de la crisis fue ampliamente criticada. La compañía emitió recalls fragmentados —primero un modelo, luego otro, luego un año más— en lugar de una campaña comprehensiva que cubriera todos los modelos y años afectados desde el inicio. Esta estrategia redujo el impacto mediático inmediato pero multiplicó la desconfianza de los propietarios.
La NHTSA abrió una investigación formal en 2017 después de recibir cientos de quejas sobre incendios de motor en vehículos que habían sido "reparados" por los recalls iniciales. Las investigaciones del Congreso revelaron que Hyundai sabía del defecto antes de emitir el primer recall y que los técnicos del concesionario habían rechazado reclamaciones de garantía relacionadas con el problema en múltiples ocasiones.
Los acuerdos: USD 1.300 millones y más
Las demandas colectivas se acumularon durante varios años. Los acuerdos más significativos incluyen:
- USD 760 millones: acuerdo de class action en EE.UU. para propietarios de Sonata, Santa Fe y otros modelos con Theta II dañado.
- USD 395 millones: multa de la NHTSA por no reportar el defecto a tiempo y por los recalls fragmentados.
- USD 210 millones: acuerdo adicional por modelos Kia afectados en la misma familia de motor.
En total, el costo directo para el grupo Hyundai-Kia superó los USD 1.300 millones, sin contar el daño reputacional en un período donde la marca había logrado posicionarse como alternativa seria a Toyota y Honda.
¿Qué modelos están afectados hoy?
Si tenés un vehículo Hyundai o Kia de los años 2011–2019 con alguno de estos motores, verificá el estado del recall:
- Hyundai Sonata 2011–2019 con motor 2.0T o 2.4 GDI
- Hyundai Santa Fe Sport 2013–2018 con motor 2.0T o 2.4
- Hyundai Tucson 2011–2016 con motor 2.4
- Kia Optima 2011–2019 con motor 2.0T o 2.4 GDI
- Kia Sorento 2012–2019 con motor 2.4
- Kia Sportage 2011–2016 con motor 2.4
Si tenés uno de estos modelos y detectás consumo de aceite inusual, golpeteos en el motor o el olor a quemado en el habitáculo, llevá el vehículo al concesionario antes de que el problema escale a falla total o incendio. La reparación está cubierta por recall.
El presente: dirección eléctrica y nuevas campañas
Más allá del Theta II, Hyundai y Kia enfrentan en 2025 nuevas campañas relacionadas con el sistema de dirección eléctrica de modelos 2022–2024, y con el software de gestión de batería de sus vehículos eléctricos IONIQ 5 y EV6. El grupo está bajo escrutinio regulatorio elevado —la NHTSA los monitorea más de cerca que al promedio de la industria, una consecuencia directa del episodio Theta II.