Una falla de transmisión que deja el auto sin propulsión en autopista, o que lo pone en movimiento de forma inesperada mientras está estacionado, no es solo un problema mecánico: es un riesgo de seguridad. En 2025, la NHTSA registró 44 campañas relacionadas con el tren motriz y la transmisión. Los protagonistas: el DCT de doble embrague, el Ford PowerShift y el motor Theta II de Hyundai y Kia.
¿Cuándo una falla de transmisión justifica un recall?
No toda falla de transmisión es materia de recall. La NHTSA interviene cuando el defecto cumple al menos uno de estos criterios:
- El vehículo puede moverse de forma no intencional: si la transmisión puede pasar de estacionado (P) a neutro o marcha sin que el conductor lo solicite, hay riesgo de accidente.
- Pérdida de propulsión en marcha: si la transmisión puede desconectarse inesperadamente en autopista, el vehículo queda sin tracción ni freno de motor, con riesgo de ser embestido.
- Imposibilidad de seleccionar neutro o parquear: si el conductor no puede sacar el auto de una marcha, pierde control de la situación.
- Riesgo de incendio por el defecto: fallas que generan calor excesivo en la transmisión o en el convertidor de par.
El Ford PowerShift: el fiasco de la transmisión de doble embrague
La transmisión PowerShift (DCT de 6 velocidades) fue instalada en el Ford Escape y el Ford Focus 2011–2016. Prometía la eficiencia de una transmisión manual con la comodidad de una automática. El problema: en condiciones de tráfico lento, la transmisión presentaba temblores, pérdida de potencia y en algunos casos se desconectaba sin previo aviso.
Ford emitió múltiples campañas de servicio (no recalls formales inicialmente) que no resolvieron el problema. Tras más de 2.000 quejas a la NHTSA y varios accidentes documentados, la agencia abrió una investigación formal que derivó en recalls que cubrieron más de 1,5 millones de vehículos. Ford pagó USD 165 millones en acuerdos con propietarios.
Motor Theta II de Hyundai y Kia: cuando el motor se incendia
El motor Theta II (2.0L y 2.4L GDI) instalado en múltiples modelos Hyundai y Kia entre 2011 y 2019 tiene un defecto en el sistema de lubricación: el circuito de aceite puede acumular virutas metálicas del proceso de fabricación que obstruyen los conductos. El resultado: falta de lubricación en el árbol de levas, desgaste acelerado, agarrotamiento del motor y —en los casos más graves— incendio.
Los modelos afectados incluyen el Sonata, Santa Fe, Tucson, Sportage y Optima de los años mencionados. Hyundai y Kia emitieron recalls escalonados entre 2017 y 2022, afectando a más de 5 millones de vehículos globalmente. Las demandas colectivas acumularon más de USD 1.300 millones en acuerdos.
Jeep y Ram: el cambio involuntario de marcha
Varios modelos de Jeep Grand Cherokee y Ram 1500 2014–2015 equipados con la palanca de transmisión de diseño rotativo (tipo selector circular en consola) presentaron un defecto de percepción: el conductor podía creer que había puesto la transmisión en "Park" cuando en realidad seguía en una marcha activa.
El problema fue particularmente notorio porque el selector no tenía los topes físicos tradicionales de las palancas convencionales. Al salir del vehículo creyendo que estaba estacionado, el auto rodaba. El recall de FCA abarcó más de 1,1 millones de vehículos. Trágicamente, la muerte del actor Anton Yelchin en 2016 fue atribuida a este defecto.
Señales de falla de transmisión que pueden ser un recall
Estos síntomas pueden indicar un defecto cubierto por recall, no solo desgaste normal:
- Sacudones o temblores al acelerar desde velocidades bajas.
- El auto no responde inmediatamente al soltar el freno en una cuesta.
- La palanca de cambios se mueve con facilidad inusual sin los topes esperados.
- La luz de control de transmisión se enciende de forma recurrente.
- Olor a quemado proveniente de la zona central del vehículo.
- El motor se apaga cuando la transmisión intenta cambiar de marcha.
Verificá si hay recalls activos de tren motriz para tu modelo: